La historia sigue a Isabella y al príncipe Thomas. Isabella tiene su propio salón y no tiene miedo de decir lo que piensa, mientras que el príncipe Thomas dirige su propio país y está a punto de casarse por deber más que por amor.
Izzy aprovecha la oportunidad de trabajar como peluquera en la boda de un príncipe encantador. Cuando salta la chispa entre ellos dos, ¿Prevalecerá el amor... o el deber?