Pura energía positiva de principio a fin. Jeff Lynne y ELO tenían un sonido que nadie más podía tocar, y esta canción es el mejor ejemplo de esa mezcla de rock, pop y orquesta.
Es mi canción favorita, siempre que la escucho me pongo de buen humor me hace cantar y muchas veces hasta bailar es de esas cosas que pueden cambiar por completo la perspectiva de un "mal día"