Así habló Zarathustra
Para el propio Nietzsche, Zarathustra fue una sorpresa: él dijo que ?le asaltó?, y, tras de algún fugaz presagio, lo fue escribiendo en cuatro distanciados accesos febriles de unos diez días, en medio del contexto de su habitual estado de ánimo. Y su ?hijo Zarathustra? parece haber cobrado una vida independiente cuando luego acude a él: es un ?otro yo?, enérgico, señorial, arrebatador, capaz de ?poseerle? otra vez cuando lo rememora en su libro final; un extraño genio proclamador de una fe tan inaudita como la del Eterno Retorno, que Nietzsche no es capaz ni de mencionar ?y menos explicar? cuando se le pasa el trance zarathustriano.
Donde los árboles cantan
LAURA GALLEGO GARCIA, . . Viana, la única hija del duque de Rocagrís, está prometida al joven Robian de Castelmar desde que ambos eran niños. Los dos de aman y se casarán en primavera. Sin embargo, durante los festejos del solsticio de invierno, un arisco montaraz advierte al rey de Nortia y sus caballeros de la amenaza de los bárbaros de las estepas..., y tanto Robian como el duque se ven obligados a marchar a la querra. En tales circumstancias, una doncella como Viana no puede hacer otra cosa que esperar su regreso...y, tal vez, prestar atención a las leyendas que se cuentan sobre el Gran Bosque..., el lugar donde los árboles cantan.