El cuarteto garajero experimenta con nuevas formas en su último disco, una colección de canciones de amor/desamor en las que incluso se atreven con el castellano. Y, en el este caso, también con el sonido acústico… De alguna manera, logran que su personalidad irreverente se mantenga intacta.
El cuarteto garajero experimenta con nuevas formas en su último disco, una colección de canciones de amor/desamor en las que incluso se atreven con el castellano. Y, en el este caso, también con el sonido acústico… De alguna manera, logran que su personalidad irreverente se mantenga intacta.
El cuarteto garajero experimenta con nuevas formas en su último disco, una colección de canciones de amor/desamor en las que incluso se atreven con el castellano. Y, en el este caso, también con el sonido acústico… De alguna manera, logran que su personalidad irreverente se mantenga intacta.
El cuarteto garajero experimenta con nuevas formas en su último disco, una colección de canciones de amor/desamor en las que incluso se atreven con el castellano. Y, en el este caso, también con el sonido acústico… De alguna manera, logran que su personalidad irreverente se mantenga intacta.
El cuarteto garajero experimenta con nuevas formas en su último disco, una colección de canciones de amor/desamor en las que incluso se atreven con el castellano. Y, en el este caso, también con el sonido acústico… De alguna manera, logran que su personalidad irreverente se mantenga intacta.