El verano que aprendimos a volar
Una historia genial. Con diálogos ingeniosos, directos, y sin tapujos; una trama bien hilada, que se disfruta, que la sientes, y te enamora, y unos personajes tanto principales como secundarios que te provocan un sinfín de emociones.
Lo que el anís ha unido, que no lo separe el poli
Una aventura intensa, romántica, sexy, y sobre todo, muy divertida. No he parado de reir, en especial, en el "momento cabra". Un libro que engancha, y unas protas muy locas.