El corredor del laberinto: Las pruebas
En este nuevo capítulo de la trepidante saga "El Corredor del Laberinto", Thomas (Dylan O'Brien) y el resto de clarianos tendrán que enfrentarse a su mayor desafío hasta el momento: buscar pistas sobre la misteriosa y poderosa organización conocida como CRUEL. Este viaje les llevará a “La Quemadura”, un apocalíptico lugar repleto de inimaginables obstáculos. Formando equipo con miembros de la resistencia, los clarianos deberán desenmascarar a las fuerzas superiores de CRUEL y averiguar qué planes tienen para todos ellos.
El corredor del laberinto
Thomas abre los ojos y se da cuenta que está en un ascensor. Lo extraño es que no recuerda nada, ni dónde está, ni quién es. Lo único que aún permanece intacto en su memoria es su nombre, y ya es mucho. Antes de que le dé tiempo a cuestionarse algo sobre sí mismo las puertas se abrirán y aparecerá ante él un extraño mundo. Todo lo que ve son chicos de su edad que tienen su mismo estado de amnesia. Una aventura fantástica que pronto destapará la dura realidad bajo ese velo de incertidumbre: todos ellos están atrapados en un laberinto. Si quieren tener alguna posibilidad de salir de allí y recuperar su antigua vida y aquello que no son capaces de recordar deberán unir fuerzas para escapar. Un mundo post-apocalíptico que les acorralará e irá un paso por delante será el desafío que tengan que pasar estos jóvenes por la libertad.
Orgullo y prejuicio
Las cinco hermanas Bennet han sido criadas por una madre obsesionada por encontrarles marido. Pero una de ellas, Lizzie, inteligente y con carácter, desea una vida con perspectivas más abiertas, un anhelo respaldado por su padre. Cuando el señor Bingley, un soltero rico, y su círculo de sofisticados amigos se instalan en una mansión vecina para pasar el verano, las Bennett se entusiasman con la posibilidad de encontrar pretendientes. En el baile de bienvenida, Lizzie conoce al apuesto y elegante señor Darcy, pero, a primera vista, le parece demasiado orgulloso y arrogante.
Anne with an E
Anne Shirley es una niña huérfana que vive en un pequeño pueblo llamado Avonlea que pertenece a la Isla del Príncipe Eduardo, en el año 1890. Después de una infancia difícil, donde fue pasando de orfanato a hogares de acogida, es enviada por error a vivir con una solterona y su hermano. Cuando cumple 13 años, Anne va a conseguir transformar su vida y el pequeño pueblo donde vive gracias a su fuerte personalidad, intelecto e imaginación.