Harry Potter y el prisionero de Azkaban
Harry está deseando que termine el verano para comenzar un nuevo curso en Hogwarts, y abandonar lo antes posible la casa de sus despreciables tíos, los Dursley. Lo que desconoce Harry es que va a tener que abandonar Privet Drive antes de tiempo e inesperadamente después de convertir a su tía Marge en un globo gigante. Un autobús noctámbulo, y encantado por supuesto, le llevará a la taberna El Caldero Chorreante, donde le espera nada menos que Cornelius Fudge, el Ministro de Magia.
Harry Potter y la cámara secreta
Harry regresa a su segundo año a Hogwarts, pero descubre que cosas malas ocurren debido a que un sitio llamado la Cámara de los Secretos ha sido abierto por el heredero de Slytherin y hará que los hijos de muggles, los impuros, aparezcan petrificados misteriosamente por un animal monstruoso.
Harry Potter y la piedra filosofal
Harry Potter es un huérfano que vive con sus desagradables tíos, los Dursley, y su repelente primo Dudley. Se acerca su undécimo cumpleaños y tiene pocas esperanzas de recibir algún regalo, ya que nunca nadie se acuerda de él. Sin embargo, pocos días antes de su cumpleaños, una serie de misteriosas cartas dirigidas a él y escritas con una estridente tinta verde rompen la monotonía de su vida: Harry es un mago y sus padres también lo eran.
Inocencia interrumpida
Año 1967. Susanna Kaysen, de 17 años, es como la mayoría de las chicas americanas de su edad: está confusa, se siente insegura y lucha por entender el mundo que la rodea. Su psiquiatra decide ingresarla en el Hospital Claymoore, diagnosticándole un trastorno de la personalidad, que se manifiesta a través de una gran inseguridad respecto a la propia imagen, a los objetivos a largo plazo y a los amigos. En el centro Susanna conoce a Lisa, Georgina, Polly y Janet, un grupo de chicas inadaptadas con las que entabla una estrecha amistad y que, además, le muestran el camino para encontrarse a sí misma.