Good bye, Lenin!
Berlín, octubre de 1989. Unos días antes de la caída del Muro, la madre de Alex, una mujer orgullosa de sus ideas comunistas, entra en coma. Cuando despierta ocho meses después, su hijo hará lo posible y lo imposible para que no se entere de que está viviendo en una Alemania reunificada y capitalista. Su objetivo es convertir el apartamento familiar en una isla anclada en el pasado, una especie de museo del socialismo en el que su madre viva cómodamente creyendo que nada ha cambiado.
Diecisiete
Héctor es un joven de 17 años que lleva dos interno en un centro de menores. Insociable y poco comunicativo, apenas se relaciona con nadie hasta que se anima a participar en una terapia de reinserción con perros. Allí, el chico establece un vínculo indisoluble con una perra a la que llama Oveja. Pero un día la perra es adoptada y Héctor se muestra incapaz de aceptarlo. A pesar de que le quedan menos de dos meses para cumplir su internamiento, decide escaparse para ir en busca de su perra. El centro se pone en contacto con su hermano mayor, Ismael, su tutor legal, que trata de convencerle de que vuelva al centro, pero Héctor se niega: nada le va a parar hasta que dé con su perra. Ismael se verá entonces obligado a acompañarle en esta quijotesca odisea, para asegurarse de que no se meta en líos, porque Héctor está a dos días de cumplir los 18 años y a partir de entonces, cualquier delito que cometa no le enviará de vuelta al centro, sino a la cárcel...