Avatar: La leyenda de Aang
La historia transcurre en un mundo de gente principalmente asiática (el estilo de vida en la serie se basa en la primera mitad del siglo XIX), donde predominan las artes marciales y la manipulación de los elementos en combinación con el misticismo oriental, dando seguimiento a las aventuras de Aang, el más reciente sucesor de una larga línea de avatares, y sus amigos en un intento por salvar su místico mundo de la despiadada Nación del Fuego que busca conquistar a las demás naciones. Durante sus travesías son acechados insistentemente por el desterrado príncipe del fuego Zuko, cuyo objetivo es capturar al avatar para recuperar su honor. Esta serie es presentada como si se tratara de una serie de libros, en donde cada episodio actúa como un «capítulo», y cada temporada como un solo «libro», los cuales se titulan por el elemento temático de la temporada.
La leyenda de Korra
Korra es una maestra agua nativa de la Tribu Agua del Sur, según sigue el ciclo del Avatar. Korra ya tiene control sobre el agua control, la tierra control y el fuego control, pero todavía no controla el aire control. Ella aprenderá aire control de un maestro aire, Tenzin, el hijo de Aang y Katara. Como no sucedía en la anterior serie, Avatar: La leyenda de Korra será ambientada en dos únicos lugares, la Ciudad República, una ciudad donde las personas de todas las naciones, maestros y no maestros, viven juntos y por primera vez el Imperio de la Magia, donde habitan maestros y no maestros del poder de la magia, ellos intentarán dominar Ciudad República y las otras 4 naciones. Ciudad República está rodeada del crimen y una revolución de anti-maestros.
El dragón de la maldad contra el santo guerrero
Una nueva encarnación de los bandidos de Cangaceiro, liderada por Coirana, se ha alzado en las tierras baldías. Un terrateniente ciego contrata a Antônio para acabar con su antigua némesis. Sin embargo, tras derrotar a Coirana y acompañar al moribundo a su escondite en la montaña, Antônio se conmueve ante la difícil situación de los seguidores del Cangaceiro. El atribulado sicario se vuelve revolucionario, con su pistola y su machete apuntando hacia sus antiguos amos.